¿por qué estampado a mano?

 

No hay dos bolsos o estuches cosidos artesanalmente que, aun siendo del mismo modelo, sean exactamente iguales porque, por muy depurada que sea la técnica utilizada, las personas no somos máquinas. En realidad, eso no es un problema, sino que, por el contrario, forma parte del atractivo de los productos artesanos. Nosotros, además, no utilizamos para nuestros estampados ninguna técnica industrial, sino que estampamos las telas también a mano. Una a una.

¿Por qué? ¿No es cierto que un proceso más industrializado ahorraría tiempo y conseguiría que la impresión fuera más perfecta? Sin duda, pero ¿es eso lo que queremos? De hecho, no. La prisa no es una prioridad para nosotros y por eso nos identificamos con la cultura slow (slow food, slow life y, claro, slow fashion). Por otra parte, pensamos que perfección y calidad no son en absoluto sinónimos.

Cuando en dau al deu empezamos a plantear cómo serían nuestros productos, a ensayar y probar, queríamos que fueran atractivos para quien los usara, veganos y de buena calidad, por supuesto. Pero también nos parecía que podían ser un buen vehículo de expresión estética que compartir con ustedes y eso, de alguna manera, nos encaminaba de forma natural a que cada uno de ellos fuera único. Al fin y al cabo, si la persona que iba a llevar ese bolso o esa mochila lo era ¿por qué no podía ser único también el producto?

ténicas de estampado a mano

Utilizamos básicamente dos técnicas para estampar a mano. La primera es el estarcido, que consiste en usar una plantilla o varias, confeccionadas por nosotros, con las que aplicamos tintas solubles al agua directamente sobre la tela. Para la segunda, nos servimos de sellos de goma, tallados también por nosotros, con los que imprimimos con esas mismas tintas. Ambos procesos pueden utilizarse a la vez o no y las formas realizadas con ellas pueden combinarse en infinitas posibilidades y en una enorme variedad de colores.

Es cierto que con estas técnicas las imágenes y motivos no se imprimen con la exactitud de otros procesos, como sucede con la serigrafía. Pero cada una de las imperfecciones que implican esas formas de estampar constituyen pequeñas diferencias de un monedero o estuche a otro, señas de identidad que los hace distintos. Y, desde el punto de vista del artesano, cada imperfección es una pequeña sorpresa creativa, un factor inesperado que, creemos, enriquece nuestro trabajo y, en definitiva, el producto final.